A diferencia de otras actividades que realizas (como por ejemplo, la práctica de un deporte) si quieres aprender a tocar BIEN un instrumento no te bastará con tu tiempo de clase semanal. Tendrás que dedicar suficiente tiempo en casa para afianzar, mejorar y madurar los conceptos teóricos y prácticos aprendidos en clase antes de volver a ver a tu profesor.

Según el sociólogo, periodista y ensayista canadiense Malcolm Gladwell son necesarias 10.000 horas de práctica para dominar cualquier disciplina. Semejante número de horas equivale a  416 días, aproximadamente un año y 51 días, si las juntamos. Por tanto, practicando solo una hora diaria tardaríamos algo más de 27 años en conseguir nuestro objetivo al máximo nivel.

Así que, aunque no pretendas ser músico profesional, si quieres progresar en el estudio de un instrumento, tendrás que poner de tu parte esfuerzo, tiempo y, sobre todo, constancia para alcanzar un buen nivel interpretativo.

Organización, organización… y organización

Actualmente, muchos niños, adolescentes y adultos llevan un estilo de vida que tiende a la saturación de actividad y con frecuencia se traduce en estrés. Como complemento a su vida académica o laboral llenan su tiempo de ocio con actividades que promuevan su crecimiento personal y mejoren su condición física. Idiomas, deportes, actividades artísticas de todo tipo… La oferta de actividades extraescolares es muy amplia. 

Eso está muy bien. Siempre y cuando no se llegue a un punto en que ni se disfrute de dichas actividades ni se les pueda dedicar el suficiente tiempo e interés como para progresar con ellas.

Durante mis años de estudiante compaginé el tiempo de colegio con mis entrenamientos deportivos y mis clases de piano. Así aprendí que con organización y sacrificio siempre podemos encontrar tiempo para hacer todas las cosas que nos gustan.

Estas son las preguntas clave que debes hacerte: ¿Cuánto te gusta la música? ¿Cuánto te gusta tocar el piano? ¿A qué cosas que te gustan estás dispuesto a renunciar para ser un mejor músico?

¿Cuánto y con qué frecuencia hay que estudiar?

En los 30 años que llevo dando clases, muchos padres y alumnos me han hecho esta pregunta. Y  confieso que aún no tengo una respuesta definitiva. Al menos no una que sirva por igual a todos los alumnos. Hay múltiples condicionantes que afectan a la planificación del estudio en casa. Y algunos no dependen directamente del alumno.

Lo que sí tengo claro es que la regularidad es el factor clave para el progreso de cualquier estudiante. Independientemente de su nivel. Solo con la práctica regular y constante se pueden adquirir y fijar los automatismos necesarios para dominar la técnica de cualquier instrumento. No se trata solo de aprenderse las notas de unas piezas concretas. Hay mucho más trabajo detrás del aprendizaje musical.

Por tanto, es mejor que te sientes a estudiar 20 minutos cada día que no hacerlo porque no tienes suficiente tiempo. ¡No lo dejes todo para el fin de semana!

Consejo del profe: No es necesario (y de hecho, tampoco es deseable) que hagas toda la sesión de práctica de una sola vez. Puedes dividirla en partes. Te pondré un ejemplo. Cuando llegues a casa después del colegio (o del trabajo) siéntate al piano y haz una parte. El resto podrías hacerlo más tarde, cuando hayas jugado un rato, merendado y terminado el resto de tus tareas pendientes.

En nuestro próximo artículo te explicaremos con detalle cómo organizar tu práctica para hacerla más efectiva.

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